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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

Una Euskal Kopa poco creíble



El Bilbao Basket se hizo con la tercera edición de la Euskal Kopa

El Bilbao Basket se hizo con la tercera edición de la Euskal Kopa. Foto BB

Los jugadores del Bilbao Basket posaron tirados por el suelo del San Sebastian Arena 2016 con el trofeo de la Euskaltel Euskal Kopa a sus pies y rodeados de confeti. Luego, se hicieron en los vestuarios las fotografías de rigor posando con el que, dicen, es un título oficial. Como a nadie le amarga un dulce, el club, la plantilla y los aficionados de Bilbao que acudieron a Illumbe querían presumir de ello. Ahora bien, ¿pueden? No se trata de amargar la fiesta a nadie, pero la realidad dicta que este torneo que se inventaron hace tres años Euskaltel y el Gobierno Vasco, en interesada complicidad con los tres clubes vascos de la Liga ACB, no es la Euskal Kopa oficial. Esa, la que figura en el calendario de la Federación Vasca porque es la que debe organizarla legítimamente, la ganó el Araberri gasteiztarra a principios de octubre después de superar a los equipos vascos de la Adecco Plata y la Liga EBA, como otros años la conquistaron el Santurtzi o el Iraurgi de Azpeitia.

Esta Euskal Kopa que se adjudicó el Bilbao Basket es un torneo de tono comercial que el Caja Laboral, el Bilbao Basket y el Lagun Aro aceptaron disputar por los importantes réditos económicos que les suponía, algo así como 150.000 euros para cada uno de salida. El acuerdo se firmó por tres años, lo que quiere decir que ha concluido el recorrido de esta competición hasta nueva orden. Se desconoce cuáles son los planes de los patrocinadores, si están satisfechos de su inversión y dispuestos a seguir aportando en estos tiempos difíciles para lo público y lo privado, y los clubes implicados, pero el formato no hay por dónde cogerlo, es manifiestamente mejorable. Desde luego, no puede compararse con competiciones arraigadas desde hace años y prestigiosas como la Lliga Catalana, el Torneo de la Comunidad de Madrid, la Copa Castilla-León u otras similares.

Hablar de fiesta del baloncesto vasco asociada a esta competición no es correcto porque el baloncesto vasco es mucho más que los tres equipos de la Liga ACB. Urge revisar esta Euskal Kopa, o como quiera llamarse, para elevar su consideración entre la afición habitual y que no haya que regalar entradas a centenares para que las gradas presenten un aspecto más o menos vistoso. Para un futuro, podría considerarse la posibilidad de incluir a alguno de los equipos vascos de las categorías inferiores, quizás al ganador de una fase previa entre ellos como se hace en Catalunya, o a abrir el torneo al Planasa Navarra de Iruñea y disputarlo en formato de Final Four en un par de días.

Pero, sobre todo, hay que encajarlo en el denso calendario de forma racional. Dejarlo para cuando puedan los implicados -quizás en mayo, quizás en octubre- no hace ningún bien a la Euskal Kopa porque le quita seriedad y trascendencia mediática. La lógica indica que estos torneos deben celebrarse en pretemporada para dotarlos de una personalidad propia que eleve la motivación y la competitividad. Fechas hay de sobra en verano y, probablemente también, localidades deseosas de acoger los partidos en cada una de las provincias a poco que exista voluntad por las partes, entre las que no puede excluirse a la Federación Vasca. Se sabe que el Caja Laboral es reticente a enfrentarse a otros equipos de la ACB en pretemporada, pero ya se ha visto que el dinero es capaz de convencer a cualquiera.

Ahora, esta Euskaltel Euskal Kopa no deja de tener pinta de compromiso engorroso que provoca partidos como esta final de Illumbe, nulos de ritmo y tensión. Algo parecido a aquellos choques del Torneo ETB de fútbol que se celebró hace unos cuantos lustros para cubrir demandas mediáticas y publicitarias sin tener en cuenta los intereses de los participantes. Con 46 pérdidas de balón entre los dos equipos y 53 faltas señaladas por unos árbitros con exceso de celo, no puede decirse que se haga afición al baloncesto, precisamente. El Bilbao Basket venció porque se lo tomó en serio y eso le permitió demostrar que está ahora mismo varios cuerpos por encima del Lagun Aro. Un bajón de intensidad en el tercer cuarto igualó las cosas, pero en cuanto los hombres de negro apretaron de nuevo el acelerador abrieron distancias ante un equipo donostiarra que bajó los brazos en el último cuarto porque tenía cosas más importantes en las que pensar, por ejemplo su duelo de este domingo ante el Fuenlabrada.

El Bilbao Basket se anotó así la tercera edición de un torneo de futuro incierto. Ahora que el baloncesto vasco vive un buen momento, es hora de plantearse en serio una Euskal Kopa con todas las de la ley. Lo de ahora es un aquí te pillo, aquí te mato, sin demasiado sentido. Los dos primeros años se impuso el Caja Laboral. El tercer ganador ha sido el Bilbao Basket, pero ni unos ni otros tienen demasiados motivos para sentirse exageradamente orgullosos. Cuando en el equipo vizcaino y su entorno hablaban del deseo de ganar títulos, no se referían a éste, claro, aunque como los demás ocupe sitio en las vitrinas.

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