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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

Una jornada menos, tres puntos más



El golazo de Susaeta en una jugada ensayada acabó valiendo los tres puntos. Foto AC

El golazo de Susaeta en una jugada ensayada acabó valiendo los tres puntos. Foto AC

¡Manca finezza!, que diría un italiano. Al Athletic el faltó finura, claridad, para resolver con holgura un partido que fue siempre suyo pero que acabó con unos últimos minutos de cierta angustia no por lo que amenazaba el Getafe, ciertamente, sino porque el fútbol te puede deparar una sorpresa en cualquier momento y los puntos, a estas alturas valen más que oro y no es cosa de dilapidar una fortuna amasada con tanto esfuerzo. No es que el Athletic acabara pidiendo la hora, tampoco hay que exagerar, pero cuando Texeira pitó el final la clientela rojiblanca sintió un súbito bienestar en la garganta, como si hasta entonces hubiera estado apretada por algo que no era precisamente una corbata de seda.

Posiblemente todo lo que quede hasta el final de la temporada será así, angustioso por lo trascendente. La Liga se encamina hacia su final y el margen para el error es cada vez menor. El triunfo del Athletic sobre el Getafe tiene por lo tanto un valor enorme. Era uno de esos partidos que pueden marcar el rumbo propio y ajeno. El del Athletic se mantiene firme hacia el objetivo; sus perseguidores son ahora los que cargan con la presión de no perder más terreno cuando apenas quedan unos metros para la meta.

Valverde se decidió por Guillermo para suplir a Aduriz, como era previsible a tenor de sus declaraciones durante la semana. Calificar a un jugador como revulsivo, como hizo con Toquero, es un eufemismo para evitar decir que es un buen suplente. El chaval cumplió durante la hora que estuvo en el campo y hasta marcó un gol, anulado por un fuera de juego de centímetros. Se fajó con los defensas, se movió por toda la línea de ataque y no se arrugó; es lo que se espera que haga un semidebutante en un puesto tan complicado como el suyo. Tiempo al tiempo.

La maquinaria del Athletic está lo suficientemente rodada como para seguir funcionando aunque se cambie alguna pieza importante de su engranaje. Los de Valverde se hicieron pronto con el partido y demostraron una superioridad que tuvo escaso reflejo en el marcador. Se lo tomaron con calma los rojiblancos y sin prisa pero con constancia, fueron cercando al Getafe hasta encerrarlo en su área. El trabajo de Rico rebañando balones y apoyando a sus compañeros más adelantados fue importante para desarrollar el argumento. Herrera aparecía y desaparecía mientras que a Susaeta se le veía más inspirado que en las últimas jornadas. De la conexión de ambos surgieron las mejores jugadas de ataque,  lástima que no se prodigaran demasiado. El Getafe solo pudo salir en un par de contrataques gracias sobre todo a que Laffita cogió al espalda a un Iraola volcado en ataque y a alguna acción aislada de Sammir, un brasileño con pinta de talentoso que nunca ganará la medalla al mérito en el trabajo.

A balón parado se produjo la mejor conexión entre Herrera y Susaeta. Una falta a cinco metros del área sirvió que el Athletic empezara a desplegar un insólito catálogo de jugadas ensayadas. Mientras Laporte despistaba con su presencia, Herrera tocó largo en paralelo a la frontal para que Susaeta, emboscado a la espalda del árbitro, apareciera de la nada para conectar un derechado monumental que se coló rozando el poste izquierdo de la portería de Codina. Fue un golazo que a la postre resolvió un partido que se complicó más de lo esperado en el tramo final.

El Athletic pudo y debió resolver el asunto en alguna de las muchas llegadas que protagonizó en la segunda parte. En el descanso se retiró Gurpegui, lesionado, pero la defensa rojiblanca no perdió solidez con la presencia de San José junto a un Laporte inmenso otra vez. Herrera ganó continuidad y presencia en el juego y bien que lo agradeció el ataque el Athletic mucho más fluido y constante durante la primera media hora de la segunda parte. Colaboró a ello la necesidad de los madrileños de salir a buscar el empate, pero esa facilidad acabó convirtiéndose en problema para los de Valverde. Los cambios de Contra, sobre todo desde la entrada de Colunga, también cambiaron al cara al Getafe, que tuvo diez minutos en los que llegó a agobiar a un Athletic que empezaba a preocuparse más por el marcador que por el juego. Las reacciones de la grada son el mejor termómetro para diagnosticar lo que sucede en el terreno de juego, y los gritos de ánimo de una afición que hasta entonces había estado viendo un partido plácido a la espera de más goles de los suyos, sonaron con un cierto eco de angustia. Pero incluso en esos momentos en los que tocó defender, el Athletic colocó algunas contras que bien pudieron haber cerrado el partido. Rico protagonizó una jugada llena de paciencia en el área para acabar centrando a las manos del portero, Toquero no elevó lo suficiente el balón ante un Codina vendido y De Marcos no acertó con el pase de la muerte cuando ya había ganado la linea de fondo. En el otro lado, una media vuelta de Ciprian a las manos de Iraizoz desde el borde el área, y un trallazo de Laffita que el portero rojiblanco desvió a corner a una mano, fueron las dos acciones más destacadas del Getafe en todo el partido.

Al Athletic le volvió a faltar finura en el último pase, acierto a la hora de tomar decisiones al borde del área. Muniain lo intentó desde la generosidad y desde el egoismo, sin suerte en ambas versiones, Susaeta que remató con la precisión de un cirujano en el gol, centró casi siempre con la bota de madera, Iraola se incorporó muchas veces pero no terminó nada, Iturraspe estuvo en su línea de eficacia, pero salvo un pase magistral a Herrera, careció de la imaginación que tanto le ha hecho brillar este año. Esa falta de definición fue la que obligó a los leones a trabajar a destajo hasta el último minuto para evitar cualquier sorpresa ante un rival que con el de ayer lleva catorce jornadas sin ganar.

A estas alturas lo único que importa es seguir consumiendo jornadas sin fallar y el Athletic volvió a mostrarse como un equipo sólido, granítico, capaz de resolver con solvencia incluso sus días más espesos. Da gusto ver jugar al equipo cuando está inspirado, pero no es menos gratificante comprobar cómo sabe salir de situaciones complicadas. Una jornada menos, tres puntos más.

 

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3 Comentarios

  1. Gol en jugada de estrategia… ni me lo creo. ¿Desde cuándo no pasaba algo así, Juan Carlos?

  2. Hau eginda dago. Bueno, errez egingo da. Hutsen bat egingo dugu, baina atzetik datozen besteek ere bai eta gureek baino gehiago. Ziurtasuna ematen du taldeak

  3. Hemos pasado los tres cuartos de liga y el balance del trabajo de Ernesto Valverde ha sido magnífico en cuanto a la parte defensiva , la coordinación entre líneas dando más consistencia y regularidad al Athletic .

    Falta ese punto de equipo para competiciones europeas donde se necesita más gol , más peligrosidad en el ataque , más juego intencionado desde el centro del campo que se necesita para pasar de ser el mejor en liga después de los tres equipos punteros a ser un equipo , al menos , de los 16 mejores equipos europeos para la próxima temporada .

    Bielsa les demostró que pueden hacerlo y Valverde lo confirma con esta temporada . Ahora hay que afianzar y buscar esos jugadores desde el centro del campo hacia adelante que den un sello de equipo Champions .