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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

Valverde sigue sin encajar las piezas del puzzle rojiblanco



Iturraspe sustituyó a Beñat para ocupar la posición de medio centro. Foto AC

Iturraspe sustituyó a Beñat para ocupar la posición de medio centro. Foto AC

Si observamos que el Athletic jugó sus mejores minutos ante el Valencia cuando no estaban en el campo ni Herrera ni Beñat podemos concluir que Valverde sigue teniendo un bonito problema para encajar las numerosas piezas del puzzle que tiene entre manos. Ayer volvió a remover lo ya construido, probar a casar ésta o aquella pieza en sitios distintos a los que parecía que ya habían encacajado, pero el dibujo sigue sin completarse, o sea, el Athletic sigue sin tener un equipo definido, un modelo en la pizarra que reproducir en el campo.

Ocurrieron más paradojas anoche ante el Valencia, además de la coincidencia del mejor juego con la ausencia de Herrera y Beñat, los dos llamados a dirigirlo. Por ejemplo, el Athletic empezó el partido con un falso nueve y lo acabó con un doble delantero centro y los mejores minutos del equipo llegaron cuando Iturraspe ocupó el medio centro y De Marcos y Rico se constituyeron en volantes ofensivos.

No hubo tiempo para el aburrimiento en el empate ante el Valencia, porque por encima del tono lánguido que tuvo el partido durante muchos minutos de la primera parte, en medio del silencio sepulcral de las gradas, el encuentro tuvo una riqueza táctica que lo hizo muy interesante. De saque, Valverde se dejó en el banquillo a Aduriz para dar entrada a De Marcos en el eje del ataque. Respondía así a una de las peticiones populares que se han escuchado en las últimas semanas a medida de que la sequía goleadora de Aduriz adquiría la categoría de pertinaz, que es como siempre han sido las sequías en este país. La de De Marcos puede ser una alternativa válida, pero con más trabajo previo en la cocina de Lezama. A fin de cuentas, lo suyo es la sorpresa, la carrera a la espalda de la defensa y el desmarque constante. De Marcos necesita pradera para expresarse. Constreñido al área grande su fútbol queda enjaulado. No es de extrañar que en muchas ocasiones trazara alguna diagonal para recuperar su vieja sociedad con Susaeta e Iraola en la banda derecha. Así ganó en varias jugadas la línea de fondo pero solo para centrar al amigo invisible.

Valverde también dio satisfacción a la reclamación popular que pedía la desaparición de San José del eje de la defensa. La recuperación de Saborit para la banda izquierda le permitió al técnico devolver a Laporte al centro junto a Gurpegui. Si la cosa mejoró o no queda al albur de las filias y de las fobias de cada uno. Saborit está muy tierno todavía para vérselas con tipos que se afeitan tres veces al día como Feghouli, y lo mismo puede decirse de Laporte, un proyecto de gran central, pero solo proyecto todavía aunque él vea a Beckenbauer cuando se mira en el espejo. Ambos fueron responsables del inocente penalti que le costó medio partido al Athletic.

El equipo tuvo una bonita puesta en escena, gracias sobre todo a un Susaeta bullicioso y listo que le ganó la espalda a Guardado con cierta facilidad y a la actitud conservadora con la que encaró el partido el Valencia, que saltó al campo como midiendo la capacidad del rival para obrar después en consecuencia. Así que a los veinte minutos los de Djukic ya habían comprobado que el ataque del Athletic daba de sí lo justo y decidieron dar un paso al frente para descubrir lo ficticio del argumento. El Valencia equilibró el partido, empezó a apretar la banda izquierda de los rojiblancos, donde Muniain colaboraba menos de lo habitual en tareas defensivas. Menos mal que -seguimos con las paradojas- entre tanta duda empieza a asomar la certeza de que Iraizoz vuelve a mostrar su mejor perfil. Dos grandes intervenciones suyas, una en cada tiempo, mantuvieron vivo al equipo y le permitieron finalmente rescatar un punto.

Valverde dio entrada a Aduriz en el descanso. Para hacerle sitio tuvo que prescindir de un Herrera que ya se había ganado una gran bronca desde el banquillo tras perder uno de esos balones absurdos que tantas veces regala al borde de su propia área. Pero no fue ese ni el principal ni el único motivo de su cambio. Sencillamente, el técnico entendió que De Marcos la aportaba más rendimiento en esa posición.

Pero los cambios que dieron un giro definitivo a un partido que se iba por el sumidero no se produjeron hasta pasada la hora de juego. La salida de Iturraspe por un Beñat que no lució nunca pero que tras el descanso estaba definitivamente apagado, recompuso el centro del campo rojiblanco. El recién incorporado ocupó la posición de medio centro, Rico adelantó su posición hasta colocarse como volante ofensivo y De Marcos completó el trío de la zona ancha. El equipo ganó dinamismo y profundidad y fue encerrando poco a poco a un Valencia que llevaba algún tiempo con la inercia del equipo que sabe que no está pasando problemas y juega con el reloj. Tardaba en llegar sin embargo el punto de épica imprescindible y llegó a falta de veinte minutos con la salida a escena de Toquero. Se encendió la grada, se agitó el partido, llegó el empate y no se produjo el revolcón porque faltó tiempo y algo de paciencia y porque, además, hubiera sido muy injusto para lo que había ocurrido durante los noventa minutos.

Por mucho que lo quieran complicar algunos entrenadores con sus pizarras, el fútbol a veces es tan sencillo como sacar a Toquero a agitar las aguas. Un par de carreras suyas transformaron lo que debían ser salidas ordenadas del Valencia en despejes a la buena de Dios y pérdidas de balón que daban otra oportunidad al Athletic. La solución Toquero no es la ideal, ni mucho menos, y todos respiraríamos más tranquilos si no hubiera que llegar a utilizarla porque el equipo ha resuelto el partido por vías más ortodoxas. Pero por si acaso, no está mál disponer del comodín cuando las cartas más apreciadas de la baraja no ligan juego como está siendo el caso.

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3 Comentarios

  1. no jugamos a nada.donde esta el valverde de la primera epoca?

  2. creo que si toquero es un revulsivo, deja en muy mal lugar a jugadores que tienen mucho, muchísimo más que aportar que él. toquero como solución es un desdoro para el Athletic, apelar a las carreras a un par de centros, a la casta, teniendo lo que tenemos en el campo, es un tremendo palo para los herrera, beñat, muniain, susaeta… no debe ser de ninguna manera una solución para nada. y si lo es, mal vamos.
    por otra parte, creo que el partido de ayer debe servir para enterrar el trivote. herrera-beñat-rico, no funcionan. quizás apelar a un juego más directo y rezar porque surja un recambio de aduriz en el b, de garantías. por no hablar de repescar a un delantero tanque de toda la vida, ya que estamos con las soluciones primarias. colgar balones y punto.

  3. Seguimos con el cambio del cambio . Iniciamos la temporada con un solo punta y ayer lo quitamos por un falso 9 . Para jugar así , se necesita un equipo de peloteros de gran nivel y creo que nosotros no somos tal caso . Ingenuidades atrás como siempre …El Athletic siempre atemorizó en su casa , jugando con al menos con dos buenos rematadores de cabeza y aprovechar segundAS JUGADAS PERO AYER RENUNCIAMO A ELLO , SÓLO EN LOS ÚLTIMOS 20 MINUTOS SE JUGÓ A ESO Y EL vALENCIA ENTRÓ EN AGOBIOS . creo que viene la otra parte de la estadistica obtenida , toca ahora balancear los 12 puntos obtenidos en casa …sólo una victoria ante el Villarreal rompería cualquier estadistica previa . Tocará luchar con los Getafe y compañia ??? o nos presentamos comoopción para europa ? Más bien veo lucha por el 10 puesto de media en la clasificación …no está mal pero aburrido lo es .