Pages Navigation Menu

Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

Vecinos bien avenidos



Javi Salgado, base del Lagun Aro

Javi Salgado ha vestido las camisetas de los dos equipos. Foto ACB

Después de muchos años sin que ambos territorios se enfrenten en la ACB, los derbis de nuevo cuño entre el Lagun Aro y el Gescrap Bizkaia se alejan del dramatismo y fomentan el buen rollo

El Lagun Aro GBC y el Bilbao Basket disputarán este domingo el undécimo derbi entre ambos en la Liga ACB. La palabra derbi, con el sentido futbolístico que encierra, quizás sea excesiva porque el club donostiarra y el bilbaino son vecinos bien avenidos, a los que unen más cosas que las que les separan. La principal de ellas, el deseo de salir del monopolio que durante muchos años ejerció el Baskonia en el baloncesto vasco. Incluso, el primer patrocinador de los vizcainos lo es ahora de los guipuzcoanos. Hablando de patrocinadores, el derbi llega justo después de que Gescrap haya decidido cortar su relación con el club bilbaino de forma inesperada sin cumplirse un año de la misma. A falta de entrar en más detalles, algo que hará el Bilbao Basket la próxima semana, también en eso se dan la mano los dos vecinos: en que tienen por delante un incierto panorama económico que contrasta con su bonanza deportiva.
Por lo demás, no ha habido polémicas destacadas en estas cinco temporadas en que ambos equipos han coincidido desde que los guipuzcoanos ascendieron por primera vez en 2006, ni ha habido declaraciones subidas de tono, probablemente porque nadie quiere meterse en el terreno del otro. Bastante tienen con vigilar su parte del pastel. Este duelo vecinal llegará precedido por un desayuno de ambas directivas y consejos de administración que guardan buena sintonía. Miguel Santos y Gorka Arrinda, representantes de deportistas antes de embarcarse en la aventura del baloncesto de élite, fueron los muñidores de dos proyectos que han llevado adelante contra viento y marea, más pronunciados en Donostia, sobre todo en este pasado verano que midió la templanza y el cuajo del Gipuzkoa Basket tras quedarse sin gran parte del apoyo institucional. Santos y Arrinda, desde un segundo plano que no oculta la enorme importancia de sus figuras, han conseguido colocar a sus equipos en los puestos de privilegio de la Liga ACB y ahora la tarea es la de la consolidación.
Y tiene mérito porque Gipuzkoa y Bizkaia carecieron de referentes en épocas pretéritas. De hecho, solo en una temporada, la 1988-89, antes de estas habían coincidido en la máxima categoría. Pero aquel curso la Liga se dividía en dos grupos (A1 y A2) y el Caja Guipuzcoa y el Cajabilbao no llegaron a enfrentarse. Ni siquiera en los tiempos del Águilas y Askatuak en los 70 pudieron cruzarse los caminos de dos baloncestos con mucha tradición, pero con demasiados años de travesía del desierto a sus espaldas.
Por esta razón, estos derbis de nuevo cuño se celebran, no se crispan y no se alargan más allá del periódico del día siguiente. Tampoco han sido muchos los jugadores que han militado a uno y otro lado de la autopista y cuando lo han hecho ha sido por estricta necesidad, sin malos rollos. La presencia de Javi Salgado en el Lagun Aro, donde cumple ya su tercera temporada, se ha asimilado ya como normal, por mucho cariño que se le siga teniendo al base de Santutxu entre su antigua afición.
Hubo otros vizcainos que también jugaron en el equipo representativo de Gipuzkoa en esos tiempos en que cualquiera de las dos provincias era válida para tratar de llegar a la élite. El primero de todos fue Gonzalo Bermejo. El pívot de Zalla militó en aquel Dico’s que dirigió Josean Gasca y que alcanzó la Copa Korac a finales de los 70. Más adelante, llegó Josean Betolaza, el ahora fisioterapeuta del Bilbao Basket que estuvo en esa única temporada del Caja Guipuzkoa Askatuak en la ACB. Todos los demás, salvo los dos estadounidenses, eran guipuzcoanos. En la antigua Primera División, otros vizcainos pasaron por Donostia: Koldo Mauraza, Mikel Cuadra, Mikel Rojo, Kike Hermosilla, David Fernández y Eduardo Pascual, que trataron de devolver al Askatuak sin éxito a la máxima categoría, donde entre 1991 y 2004 solo el Baskonia representó al baloncesto vasco.
El camino inverso lo hicieron tres guipuzcoanos. El base José Manuel ‘Joe’ Alonso perteneció al Cajabilbao en las campañas 1990-91 y 1991-92 después de muchos años en el Valladolid. El también base Álvaro Coca estuvo en el conjunto azul también en dos temporadas tras el descenso a Primera División y el alero Ibán Pérez creció junto a los Sáenz de Ugarte, Madina, Iturbe y compañía en las categorías inferiores del Cajabilbao, participó fugazmente en el ascenso con Txus Vidorreta y tuvo que volver a su tierra tras la desaparición del club.
El domingo estarán en Illumbe dos jugadores vizcainos, Javi Salgado y Sergio Sánchez, y dos guipuzcoanos, Mikel Motos y Julen Olaizola. Ellos cuatro y Unai Calbarro, en el Caja Laboral, son toda la representación de las tres provincias en la Liga Endesa esta temporada. Un número insuficiente para tres clubes que arrastran mucha gente y que no se corresponde con el número de practicantes en Euskadi, aunque por abajo empiezan a asomar algunas promesas que quizás en un futuro puedan ampliar el número de jugadores vascos en la élite. Al contrario que en el fútbol, aquí no hay mucho para elegir y los derbis entre el Lagun Aro y el Bilbao Basket carecen de dramatismo. Quizás porque en aquel y este lado de la A8 saben que ha costado tanto llegar que es mejor disfrutarlo.

Share This:

Un comentario

  1. La liga más clara de la historia desde el duo arlauckas-sabas!!!! el madrid ganará y el lagun aro desciende fijo!!!!!
    Cualquier partido de adecco oro supera en nivel lo que hemos visto hoy. Patético. Fruto de la vergüenza de gestión que rodea al basket. Con decir que me senti orgulloso en la retransmision de euroliga de marca tv……………