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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

Ya era hora



José Luis Astiazarán y Miguel Cardenal acordaron el reglamento de control económico de los clubes de fútbol.

José Luis Astiazarán y Miguel Cardenal acordaron el reglamento de control económico de los clubes de fútbol.

Hace algunas semanas, se reunieron en Madrid en la sede de la LFP, el presidente del Consejo Superior de Deportes, Miguel Cardenal, con su homólogo de la Liga de Fútbol Profesional, José Luis Astiazarán, con el propósito de presentar un reglamento de control económico de los clubes de fútbol que entrará en vigor en la temporada 2013-2014, cuyo aspecto más destacado es el control previo de los presupuestos.

Esto significa que los clubes de fútbol deberán comunicar a la LFP un presupuesto equilibrado entre sus ingresos y gastos antes de empezar cada temporada, y aquellos que no estén al día en sus cuentas de resultados no podrán fichar futbolistas.

El objetivo es impedir que las deudas de los clubes sigan creciendo y encaminarse así hacia un saneamiento económico del fútbol a medio plazo.

Pues ya era hora… Más vale tarde que nunca….

Y es que la deuda del fútbol se me antoja inasumible. El fútbol español debe más de 5000 millones de euros. Solo con Hacienda cerca de 800 millones de euros. Si a eso le sumamos deudas con la Seguridad Social, jugadores, acreedores varios, etc…

Hasta ahora los clubes campaban a sus anchas en cuanto a los aspectos económicos, es decir yo gasto que alguien lo pagará. El problema surgía cuando no aparecía el pagador de turno, algo que se convirtió en costumbre, y mucha gente se quedaba sin cobrar lo que se le debía.

Y la bola cada temporada se hacía más grande. Futbolistas que no cobraban, clubes que realizaban fichajes y no abonaban los traspasos y un sinfín de acreedores que veían como realizaban trabajos para los clubes y estos se hacían los despistados a la hora de liquidar las deudas contraídas.

Si ya antes de que se promulgara la Ley 10/1990 del Deporte, los clubes gastaban mucho más de lo que ingresaban, la conversión en Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) no significó la panacea futbolística. Sino más bien todo lo contrario y nada más lejos de la realidad.

En 1992 la deuda de los equipos de fútbol era de 172 millones de euros, actualmente esta deuda asciende a 5000 millones de euros. Esto en gran medida se debe a que las S.A.D. son sociedades con una responsabilidad limitada, por lo que cuyos titulares lo son en virtud de una participación en el capital social a través de títulos o acciones. Al tener responsabilidad limitada, los accionistas no responden con su patrimonio personal, sino únicamente con el capital aportado. Que realmente es difícil de conocer debido a los maquillajes en los balances y la habilidosa ingeniería financiera de la que hacen gala los gestores de la mayoría de los clubes.

Pero lo peor estaba por llegar. Así que los clubes morosos tuvieron la genial idea de acogerse a la Ley Concursal, que se convirtió en la solución económica de los equipos, eso sí, a costa de hundir en la miseria a sus acreedores, que tuvieron que perdonar mucho dinero (en torno al 50% de sus deudas) por obligación. En la práctica, lo que consiguieron los clubes acogiéndose a la Ley Concursal fue la manera de dejar de atender sus deudas de forma inmediata.
En la actualidad, más de la mitad de los equipos profesionales de Primera y Segunda División están en concurso de acreedores. Y lo que es más sangrante es que esos equipos siguen fichando jugadores, en un claro agravio comparativo con los que no lo hacen y aumentando sus deudas.

Son intolerables las actuaciones de clubes como el Mallorca en la operación del fichaje de Aduriz al Athletic. No solo no pagó la cuantía total del traspaso, sino que se permitió el lujo de venderlo, posteriormente, al Valencia, cobrarlo y seguir sin pagar al Athletic. Y la LFP, la RFEF y el CSD mirando para otro lado y aparentando como si aquí no pasara nada.

O casos como el del Zaragoza que no abonó el traspaso de Lafita al Deportivo. Y mientras el Deportivo bajaba a Segunda División, el Zaragoza se mantuvo en Primera.

Y así casos y casos…

El tiempo nos dirá si el nuevo reglamento de control económico aprobado por la LFP, en coordinación con el CSD, y que entrará en vigor en la temporada 2013-2014, se muestra efectivo. No es justo ni lógico, que los clubes (los menos) que abogan por controlar el déficit y no incrementar más sus deudas ajustando sus posibilidades de reforzar las plantillas a sus posibilidades presupuestarias, compitan en desigualdad con otros equipos que gastan más de lo que pueden y cada temporada incorporan nuevos jugadores aumentando el potencial deportivo en detrimento de aquellos que no lo hacen y apuestan por economías más sostenidas, invirtiendo más en su fútbol base.

De nuevo tuvieron que venir desde Europa, en este caso la UEFA con el “fair play financiero”, para poner las cosas en orden y darnos un toque para que los dirigentes del deporte y del Fútbol en particular, se pongan las pilas. Equipos como el Mallorca y el Málaga ya han visto como se las gasta la UEFA.
Y ahora Astiazarán deja claro que “este programa, propuesto por los clubes, se ejecutará para que la equidad funcione, para que haya más igualdad para que el fútbol sea cada vez más competitivo”. Y va y se queda tan ancho…..
¿Y durante todos estos años a nadie se le ocurrió ninguna solución para arreglar los graves problemas que acuciaban al mundo del fútbol?

Ya veremos qué nos depara el tiempo. Si todas estas medidas son efectivas, se cumplen y producen los efectos previstos en las economías de los clubes.
Yo como Santo Tomás… Hasta que no lo vea, no lo creo….

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Un comentario

  1. Y si las televisiones empiezan a recular con sus contratos, a ver dónde acabamos.